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-
Evangelizar,
anunciando
la Buena
Nueva en
el mundo
penitenciario.
-
Humanizar,
mediante
la
promoción
y
defensa
de los
derechos
fundamentales.
-
Servir
de
puente,
entre la
cárcel y
la
sociedad,
aproximando
esta
realidad
tan
desconocida.
-
Sensibilizar,
a las
comunidades
cristianas
sobre la
situación
de estas
personas
que
están
sufriendo.
-
Promover
voluntarios,
y
coordinar
los
recursos
disponibles.
-
Acoger y
atender
a las
víctimas
de los
delitos,
a través
de
servicios
de
mediación
y
reconciliación.
-
Colaborar
con la
Dirección,
funcionarios
y otras
organizaciones
que
trabajan
en la
cárcel
en favor
de los
presos. |