Entrevista a Monseñor Carlos Escribano por el Sínodo de los Obispos


Del 3 al 28 de octubre se está celebrando en Roma la XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos sobre “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”. Este Sínodo es el tercero que convoca el Papa Francisco, siendo los dos anteriores referentes a la familia: Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización, celebrado del 5 al 19 de octubre de 2014, y Jesucristo revela el misterio y la vocación de la familia, que tuvo lugar del 4 al 25 de octubre de 2015.

Uno de los Obispos participantes en este Sínodo es Mons. Carlos Escribano Subías, Obispo de la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño. Con motivo de la última reunión de la Provincia Eclesiástica -que incluye a las Diócesis de San Sebastián, Jaca, Calahorra y La Calzada-Logroño y Pamplona y Tudela- celebrada en Pamplona el pasado mes de septiembre, tuvimos la oportunidad de conversar con él.

¿Qué es un Padre Sinodal?

El Sínodo de los Obispos es una institución creada por Pablo VI el 15 de septiembre de 1965, con el fin de dar respuesta a los deseos de los Padres del Concilio Vaticano II de mantener vivo el espíritu de colegialidad nacido de la experiencia conciliar. Se quería continuar, en definitiva, teniendo una comunicación a la hora de desarrollar el cuerpo teológico del Concilio. Ello permitió que a lo largo de los años se fuera gestando la doctrina conciliar y se trataran temas que tenían un especial interés para la Iglesia en su tarea evangelizadora.

El Sínodo de los Obispos es una asamblea de Obispos -a los que llamamos Padres Sinodales- escogidos de distintos puntos del mundo, que se reúnen en ocasiones determinadas para fomentar la unión estrecha entre el Pontífice y los Obispos, y ayudar al Papa con sus consejos para la integridad y mejora de la fe así como estudiar las cuestiones que se refieren a la acción de la Iglesia en el mundo.

En esta ocasión, los Obispos que vamos a asistir hemos sido elegidos por la Conferencia Episcopal Española. Participan el Arzobispo de Valladolid, el Cardenal Blázquez, el Arzobispo de Barcelona, el Cardenal Omella, y yo como responsable del Departamento de Juventud de la CEE. Además de los Padres Sinodales, también acuden peritos, religiosos, religiosas, y otras personas que entran al aula sinodal y pueden ser expertos especialmente en el tema que se va a tratar.

Este Sínodo ha tenido una peculiaridad. Por primera vez, el Santo Padre propuso una nueva figura: el Encuentro pre-sinodal. En el mes de marzo acudió un número muy significativo de jóvenes de distintos países del mundo, quienes trabajaron aspectos que se van a tratar en el aula sinodal; ofrecieron un documento al Santo Padre y también al Sínodo que ha servido para elaborar el Instrumentum Laboris con el que nosotros vamos a desarrollar nuestra tarea.

Este “Instrumentum Laboris” al que hace alusión no es un compendio teológico sino una orientación que pueda ayudar a los Padres Sinodales a profundizar en la realidad de los jóvenes de hoy, una expresión de dónde estamos ahora y hacia dónde debemos de ir…

Realmente es un documento que se va elaborando con múltiples aportaciones. Estas reflexiones surgieron de la reunión de más de 300 jóvenes representantes de todo el mundo, que fueron convocados en Roma del 19 al 25 de marzo de 2018 en la Reunión Pre-Sinodal de Jóvenes.

En el año 2017 hubo un Congreso en Roma en el que ya se trató el tema del Sínodo. Posteriormente se enviaron unos cuestionarios a las Diócesis de todo el mundo que se repartieron por las delegaciones, parroquias, congregaciones religiosas… Con estas respuestas, el Departamento de Juventud de la CEE realizó un resumen que presentó a la secretaría del Sínodo. También hubo oportunidad de hacer una contestación on-line en la página web del Sínodo. Se celebró el Pre-Sínodo y los jóvenes entregaron el documento. Partiendo de toda esa información, la Secretaría del Sínodo la ordenó y, de acuerdo con una estructura, propuso un instrumento de trabajo.

¿Qué propuesta lleva al Sínodo?

En primer lugar, ponerme a la escucha de acuerdo con las directrices del Instrumentum Laboris. Éste propone llevar adelante una tarea de discernimiento. Escuchar e intentar contemplar a los jóvenes, ver cómo se comportan en la realidad plural en la que viven. Debemos explorar con apertura y fe dónde se encuentra el joven hoy, dónde se ve en relación con otros y cómo nosotros, como Iglesia, podemos acompañarlos de la mejor forma hacia una comprensión más profunda de ellos mismos y de su lugar en el mundo.

Intentamos iluminar esta realidad con una serie de elementos muy importantes. El Instrumentum Laboris habla de la propuesta bíblica y antropológica centrada en un momento en que se ha producido una mutación en la realidad en la que vivimos. Una dinámica en donde hay que valorar en qué consiste la vocación como tal, teniendo en cuenta que lo que se pretende es que los jóvenes puedan descubrir cuál es realmente su vocación. En definitiva, animar a un discernimiento, es decir, observar la realidad, tener criterios para actuar sobre ella y elegir. Para todo ello hay que realizar una tarea de acompañamiento. La última parte del documento nos plantea por dónde podemos enfocar esas elecciones ante la realidad que viven, por dónde debemos caminar para que nuestra Pastoral entre en un dinamismo de conversión pastoral para poder iluminar el contexto que tenemos delante.

El joven de hoy se encuentra con una gran cantidad de desafíos internos y externos, muchos de ellos específicos de su ambiente, mientras otros son compartidos en todo el mundo. A la luz de esto, es necesario que la Iglesia reflexione sobre su concepción de los jóvenes y el modo de interactuar con ellos, para ser una guía efectiva, relevante y portadora de vida…

Teniendo como fondo la Jornada Mundial de la Juventud, que tuvo lugar en el año 2011 en Madrid, y el posterior Congreso que se celebró al año siguiente en Valencia, desde el Departamento de Juventud de la CEE se marcaron las líneas directrices de lo que tendría que ser la Pastoral Juvenil en España. Hay elementos que coinciden plenamente con la temática del Sínodo.