Jornada de Responsabilidad en el Tráfico: 4 de julio


Queridos amigos:


Hemos recibido del Departamento de Apostolado de la Carretera de la Conferencia Episcopal Española el material de propaganda para la Jornada de Responsabilidad en el Tráfico, que se celebra el primer domingo de julio.


El lema propuesto para este año es “CUIDA DE ÉL” (Lc. 10,35), tomado de la Parábola del Buen Samaritano, que nos implica a todos, como queda explicado en la Carta que nos envían los obispos.

Quiero recordaros que la Iglesia debe hacerse presente en este Apostolado de la Carretera ya que es urgente y necesario. Nos lo decía el Papa emérito Benedicto XVI: “A vosotros, sacerdotes, corresponde el deber de contribuir al mismo fin ­- a que se cumplan las leyes de circulación­- iluminando las conciencias de los conductores, poniendo de relieve las consecuencias, también religiosas, en caso de muerte inmediata de la víctima, y recordándoles las responsabilidades morales ante la sociedad y ante Dios.”


Dada la visión actual tan relativista que se da hoy de las verdades de la fe, de los principios éticos y de los acontecimientos, una respuesta cristiana clara, positiva es absolutamente necesaria.

Respecto a lo que podemos y debemos enseñar de cara a educar en la responsabilidad vial, señalamos que es de gravedad moral y civil:


  • A) Sobrepasar los límites de velocidad permitidas en las vías y vehículos.

  • B) Adelantar indebidamente.

  • C) Circular en dirección contraria.

  • D) No respetar las señales de la prioridad vial.


Como causas personales a evitar se pueden indicar:

  • a) La falta de atención y cuidado del vehículo,

  • b) Conducir en condiciones desfavorables, debido al uso de bebidas o sustancias tóxicas,

  • c) Conducir en estado de cansancio o excitación, etc.

Nuestra llamada de atención sobre la gravedad moral de estas y otras transgresiones es un aviso para no hacer nunca lo que está mal, para conducir siempre con sentido cristiano, viviendo la caridad y el servicio a lo demás. Hemos de tener siempre en cuenta estas palabras del Señor. “Todo cuanto queréis que los hombres hagan con vosotros, hacedlo vosotros con ellos”. Las normas de circulación sirven para custodiar la vida y los intereses de los ciudadanos y en una forma de educar a todos para vivir cuidando unos de otros y sembrando paz en todas las situaciones.


Os animamos a todos a llevar en el vehículo un signo religioso, bien un Crucifijo, un Rosario, una estampa de la Virgen o de un Santo de vuestra devoción, junto a la prudencia siempre necesaria.

Os recuerdo que en el año 2019 hubo en España 1775 accidentes mortales de tráfico. En el año 2020 se redujeron a 870 . En la Rioja en el año 2020 hubo 458 accidentes de tráfico con 54 heridos graves y 15 fallecidos. ¿Llegará el día en que los reduzcamos a cero?


Venancio Hernáez Iruzubieta.

Director Diocesano del Secretariado de Apostolado de la Carretera.



*Nota: El día 4 de julio, a las 19,30 h. se celebrará una Eucaristía en la Parroquia de Santiago dirigida especialmente a los conductores de vehículos.

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