Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado



El domingo, 26 de septiembre, celebramos la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado. Un año más, tenemos la oportunidad de asomarnos a la realidad de las migraciones. El lema que ha elegido el Papa Francisco para su mensaje dice así: “Hacia un nosotros cada vez más grande”.


El Santo padre empieza su mensaje haciendo referencia a la crisis sanitaria que hemos padecido y subraya que la peor reacción por parte de la sociedad sería volver a lo de antes: caer en la fiebre consumista o en nuevas formas de autopreservación egoísta. Hace un llamamiento para que al final ya no estén los “otros” sino sólo un “nosotros” (Fratelli Tutti, 35). Un nosotros destinado a incluir la humanidad, a todos los pueblos.


Sin embargo, el tiempo presente nos muestra que el “nosotros” querido por Dios está roto y fragmentado, herido y desfigurado. (…) Y el precio más elevado lo pagan quienes más fácilmente pueden convertirse en “los otros”: los extranjeros, los migrantes, los marginados, que habitan las periferias existenciales.


Y el objetivo del mensaje del Papa es invitar a tomar conciencia de la situación del mundo en el que vivimos ante el desafío de las migraciones y las oportunidades que nos ofrecen de cara al futuro. Esa toma de conciencia ha de hacerse dentro de la Iglesia y en el conjunto de la sociedad.


Para los miembros de la Iglesia católica, el llamamiento del papa se traduce en un compromiso por ser más fieles a su ser “católicos”. La catolicidad de la Iglesia, su universalidad ha de vivirse según la voluntad y la gracia del Señor presente en medio de nosotros. Su Espíritu nos hace capaces de abrazar a todos y crear comunión en la diversidad. En el encuentro con la diversidad de los extranjeros, de los migrantes, de los refugiados y en el diálogo intercultural que pueda surgir, se nos da la oportunidad de crecer como Iglesia, de enriquecernos mutuamente. Entonces, los fieles católicos, están llamados a comprometerse para que la Iglesia sea más inclusiva.


Respecto al conjunto de la sociedad, el Santo Padre llama a todos los hombres y mujeres del mundo a caminar juntos hacia un “nosotros” cada vez más grande, a recomponer la familia humana, para construir juntos nuestro futuro de justicia y de paz, asegurando que nadie quede excluido.


En definitiva, su mensaje nos recuerda que estamos llamados a soñar juntos, a no tener miedo de soñar y de hacerlo juntos como una sola humanidad, como compañeros del mismo viaje, como hijos e hijas de esta misma tierra que es nuestra casa común.” (Cfr. Fratelli Tutti, 8).


Con el motivo de esta Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, se celebrará la Eucaristía, abierta a todos, en la Parroquia de San José Obrero de Logroño, presidida por D. Vicente Robredo García, Administrador Diocesano. Será a las 12h30. Estáis todo invitados a participar en ella.