Este próximo domingo, 1 de marzo de 2026, la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño se viste de gratitud y esperanza para celebrar el Día de Hispanoamérica, una jornada convocada anualmente por la Conferencia Episcopal Española (CEE) que nos invita a mirar al otro lado del océano con ojos de hermanos. Bajo el inspirador lema «Caminamos juntos, compartimos alegría», la Iglesia en La Rioja renueva su compromiso espiritual y material con los territorios de misión en América Latina, recordando de manera muy especial a aquellos misioneros y misioneras nacidos en nuestra tierra que, movidos por el Espíritu Santo, son hoy el rostro vivo del Evangelio entre los más vulnerables.
La profundidad de un lema: Sinodalidad y alegría evangélica
En profunda sintonía con el magisterio del Papa Francisco y el continuo llamado a vivir la sinodalidad, el lema de este año, «Caminamos juntos, compartimos alegría», es mucho más que una frase; es una hoja de ruta pastoral. Caminar juntos implica reconocer que la fe no conoce fronteras y que la Iglesia en La Rioja respira con dos pulmones cuando abraza la universalidad de la catolicidad.
Tal y como subraya la Comisión Episcopal para las Misiones y la Cooperación entre las Iglesias, compartir la alegría del Evangelio es el antídoto contra la desesperanza. En un mundo a menudo fragmentado, nuestros misioneros en Hispanoamérica construyen puentes de dignidad, educación, salud y paz, llevando el consuelo de los sacramentos y la luz de Cristo a las periferias geográficas y existenciales.
El legado de la OCSHA y su impacto contemporáneo
En el corazón de esta celebración brilla la labor de la Obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana (OCSHA). Desde su fundación, ha sido el cauce por el cual numerosos sacerdotes diocesanos han partido hacia América. La Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño atesora una rica historia de presbíteros que, dejando atrás los paisajes de nuestros valles y sierras, las siluetas de monasterios centenarios como San Millán de la Cogolla o Valvanera, han plantado la semilla de la fe en selvas, altiplanos y barriadas urbanas de Iberoamérica.
“La alegría de la misión nace de la certeza de sabernos amados y enviados. Cuando un misionero riojano parte hacia América, no va solo; lleva consigo la oración silenciosa de las contemplativas en nuestros conventos, la ofrenda de los enfermos en nuestros hospitales y la vitalidad de nuestras comunidades parroquiales”.
¿Cómo participar desde La Rioja en el Día de Hispanoamérica 2026?
La celebración de este día no nos llama a ser meros espectadores, sino protagonistas activos de la misión eclesial. Desde la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, proponemos tres vías concretas para vivir esta jornada:
-
La oración incesante: El primer motor de la evangelización es la oración. Invitamos a todas las parroquias, cofradías, movimientos y fieles a elevar plegarias en la Santa Misa de este domingo por las vocaciones misioneras y por la fortaleza espiritual de quienes ya están en Hispanoamérica.
-
La cooperación económica: Las colectas que se realicen durante las Eucaristías de este domingo en todos los templos riojanos —desde la Concatedral de La Redonda en Logroño hasta la ermita más humilde— irán destinadas íntegramente a sostener económicamente los proyectos pastorales, sociales y de desarrollo humano de nuestros misioneros. (También puedes colaborar directamente a través de nuestra Delegación Diocesana de Misiones).
-
Difusión y sensibilización: Compartir el testimonio de nuestros misioneros en redes sociales, en las catequesis de jóvenes y en los hogares, educando a las nuevas generaciones en la solidaridad y el amor cristiano.
Un puente de gracia que no se rompe
La herencia de fe que une España con Hispanoamérica es un patrimonio espiritual vivo. Al celebrar este Día de Hispanoamérica 2026, la Iglesia riojana da gracias a Dios por la profunda hermandad que nos une a los pueblos americanos. Que Santa María, bajo sus entrañables advocaciones riojanas y americanas —desde la Virgen de Valvanera hasta Nuestra Señora de Guadalupe—, cubra con su manto a todos los misioneros y nos enseñe a seguir caminando juntos y compartiendo alegría.

